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sobre violencia en movimientos sociales

El idolatrismo en la democracia y el partidismo. El idolatrismo sobre el bienestar y la sociedad de consumo. El idolatrismo televisivo y en los medios de “información”. El idolatrismo constitucional… todos estos ídolos y otros generan tabúes y falsos dogmas (si es que existe alguno verdadero). Producen una falta total de crítica a fenómenos sociales que son controlados por interesados poderosos pervirtiéndolos si es que no se crearon ya con un perverso fin. En este marco dogmático la moral social se torna moldeable, los valores favorables a la sostenibilidad social han dejado paso a los que prestan servicio a las empresas privadas, proporcionalmente beneficiadas cuan mayor sea la empresa y exponencialmente enriquecido su propietario en esta misma formula. La libertad se aleja disimuladamente a la sombra de esta cultura socialmente inmoral que acompaña el capitalismo. La igualdad es condenada en cada acto comercian en la sociedad donde casi todo está penalizado menos la especulación.

El idolatrismo sobre la no violencia genera todo esto que sus hermanos ídolos engendran y además se ha convertido en una recurrente arma de manipulación de masas para dar y quitar crédito a cualquier acontecimiento por los poderes de turno. A veces distorsionando la realidad, a veces dirigiendo un falso teatro que inventa una realidad de la nada a la carta de los “responsables sociales” y los grandes capitalistas.  Estos modernos y contemporáneos dioses han sufrido un revés y están cayendo en el abismo de la impopularidad por la situación extrema de control y explotación social que se esta sufriendo ante el poder de forma global y algún ingrediente comunicativo inesperado. En esta situación, se evidencia la violencia cultural a la que estamos sometidos en todo el mundo así como el terrorismo de estado que busca someter a las personas por fuerza, intimidación o coacción, se evidencia la impotencia popular de decisión real, las muchas injusticias en general, son hoy, insólitamente mucho mas importantes que ayer.

El esquema social y sus dirigentes, procuran la estabilidad de un sistema que nos hunde, en la medida de lo posible, en lo más bajo de la condición humana, y enarbolas sus armas y las proclaman una vez más, son los desgastados ídolos del control de masas. La mención de que cualquier persona, grupo o acción ataca estos ídolos suele producir la repudia generalizada, por lo tanto la reafirmación sistemática y la continuidad del, ya de sobra demostrado,  fraude capitalista, consumista, “liberal”, estado de “derecho”… désele el nombre que se le quiera entre sus habituales. Pero ahora algunos de estos ídolos son frágiles. Aunque los medios de información mayoritarios, estrechamente ligados a este sistema de poderes, intentan no mostrar esta debilidad omitiendo y manipulando la información como es su uso habitual.  Pero no lo pueden ni podrán evitar, con ello cavan su propia tumba, queman los últimos cartuchos de credibilidad ante una sociedad cada vez mas crítica y consecuente. Se debilitan progresivamente. Inevitablemente también al  hacer lo contrario, de criticar los ídolos y dogmas contrastadamente, se contradecirían y se autodestruirían. Están pues en una situación delicada difícil de gestionar. Traten pues la actualidad como mejor les parezca y su valor les permita.

Incluso en el auge de esta cultura mercantilizada, donde la usura y la especulación a costa de vidas ajenas… de vidas! No es solo no penalizada, sino premiada con todos los privilegios. Incluso en esta ceguera colectiva, se han criticado abiertamente los monopolios, se ha visto su peligro y su paronimia inquietante con una dictadura constituyente. Así por dictatoriales los monopolios dejan de ser plurales, populares, igualitarios, democráticos, sociales… una dictadura siempre esta al servicio del dictador y no beneficia al colectivo, menos si el dictador mira constantemente su propio ombligo. Pues ya que los dogmas que sostienen las dictaduras privatizadoras se tambalean que caiga también el ídolo de la no violencia. Que no salten las alarmas idolatras ante este comentario pues no quiere proponer ninguna violencia genocida ni generalizada, ni gratuita ni ilegitima ante una moral. Una moral al menos comprensible, al menos explicable, al menos mía.

En este estado, alejado en la practica, de cualquier ideal social, justo, igualitario, sostenible y otros adjetivos que el sistema se auto atribuye por medio de sus, de nuestros dirigentes. Existe el claro monopolio de la violencia por parte de las fuerzas del orden. Cualquier otro tipo de violencia va contra el estado y el interés común de sus integrantes que quiere representar. Pues ese mismo monopolio crea un estado policial y tiende directamente a la dictadura. Entonces hay gente que rompe este monopolio y se permite ejercer la violencia. No lo hace por el interés común de ninguna mafia privada sino por el interés común del pueblo, contra un estado policial insuficiente. No es una violencia gratuita de pasiones deportivas, ni violencia sexista,  ni racista… no se puede cortar todo tipo de violencia con el mismo patrón. Es un fenómeno de autorregulación social a favor de la libertad individual y colectiva. Además, por lo general, es mucho menos excesiva que la violencia policial en cuanto se enfrentan estas dos fuerzas.  Es libertad de expresión ante este dogma, el monopolio de la violencia. Expondré un claro ejemplo extrapolando este conflicto a un ámbito personal o familiar y no social. Pongamos que mi hermano me roba y yo me quejo a mi padre, el no me hace caso. Mi hermano me roba constantemente, ahora ya con el beneplácito de mi padre, que adora a mi hermano por su ambición. Yo me quejo enérgicamente a mi padre y a mi hermano y ellos me pegan, ejercen la violencia, sobretodo mi padre. Cada vez que me quejo ocurre lo mismo y además me reducen la ración de alimentos por mi mal carácter . Esta claro que no es una situación justa, es evidente que defenderme de esto es legitimo y según quien en esta situación, se defendería con la fuerza.

Insto, con esto, a los medios de información a reflexionar y auto criticarse en favor de la pluralidad y a que aprendan a tratar contrastadamente todos estos tabúes que se nos imponen. Insto al publico, al pueblo a poner en juicio constante todos estos dogmas y su confianza en los medios de comunicación mayoritarios, pues están pagados por los mismos que nos roban. Insto a todo el mundo a valorar la violencia con extrema cautela, no es una apología de la violencia, todo lo contrario pues el comprender este factor humano inter-personalmente nos da más poder de controlarlo.

 

fuente:

http://madrid.indymedia.org/node/17756