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Re: TecnologÃa y lucha de clases
Date Edited: 08 Mar 2006 08:18:29 PM
Willful Disobedience
El desarrollo de la tecnologÃa en los últimos sesenta años - la industria nuclear, la cibernética y las técnicas de información relacionadas, la biotecnologÃa y la ingenierÃa genética - ha producido cambios fundamentales en el terreno social. Los métodos de explotación y dominación han cambiado, y por esta razón las viejas ideas sobre la naturaleza de la clasey de la lucha de clases no son adecuadas para comprender la presente situación. El obrerismo de los marxistas y sindicalistas ya no puede ser imaginado como algo útil en el desarrollo de una práctica revolucionaria.Pero rechazar el concepto de clase no es tampoco una respuesta útila esta situación, porque al hacerlo un@ pierde una herramienta esencialpara la comprensión de la presente realidad y de cómo atacarla.
La explotación no sólo continúa, sino que se ha intensificado nÃtidamente después de la nueva tecnologÃa. La Cibernética ha permitido la descentralización de la producción, extendiendo pequeñas unidades de producción a lo largo del terreno social. La automación ha reducido drásticamente el número de trabajador@s de producción necesari@s para un proceso de manufacturación particular. La cibernética además crea métodos parahacer dinero sin producir nada real, por tanto permitiendo al capital expandirse sin el coste del trabajo.
Además, las nuevas tecnologÃas requieren un conocimiento especializado que no está al alcance de la mayorÃa de la gente. Este conocimiento ha llegado a ser la verdadera riqueza de la clase dominante en la presente era. Bajo el viejo sistema industrial, uno podÃa ver la lucha de clases como la lucha entre l@s trabajador@s y l@s propietari@s por los medios de producción. Esto ya no tiene sentido. A medida que la nueva tecnologÃa avanza, l@s explotad@s se encuentran empujados a unas posiciones cada vez más precarias. El viejo puesto cualificado en la fábrica de toda la vida ha sido reemplazado por trabajo por dÃa, trabajos del sector servicio, trabajo temporal, desempleo, el mercado negro, ilegalidad, vagabundeo y prisión. Esta precariedad garantiza que el muro creado por la nueva tecnologÃa entre l@s explotador@s y l@s explotad@s permanezca sin una brecha.
Pero la naturaleza de la tecnologÃa misma la sitúa fuera del alcance de l@s explotad@s. El más temprano desarrollo industrial tenÃa sus esfuerzos centrados en la invención de técnicas para la manufacturación masiva de bienes estandarizados a bajo costo para unalto beneficio. Estos nuevos desarrollos tecnológicos no están tan dirigidos a la manufacturación de bienes como al desarrollo de medios para el control social cada vez mas a fondo y de forma más generalizada,y para sacar beneficios de la producción. La industria nuclear no solorequiere conocimiento especializado, sino también altos nivelesde seguridad que sitúan su desarrollo directamente bajo el controldel estado y da lugar a una estructura militar en su mantenimiento, con suextrema utilidad para el ejército. La capacidad tecnológica de la Cibernética para procesar, grabar, reunir y enviar la información casi al instante sirve a las necesidades del estado de documentar y observar a sus súbditos además de su necesidad de reducir el conocimiento real de aquell@s a l@s que gobierna a bits de information-data-hoping , por tanto, de reducir el potencial real de entendimiento de l@s explotad@s. La BiotecnologÃa proporciona al Estado el control capital sobre los más fundamentales procesos de la vida misma - permitiéndoles decidir que tipo de plantas, animales y -con el tiempo - incluso seres humanos pueden existir.
Debido a que estas tecnologÃas requieren un conocimiento especializado, y se han desarrollado con el propósito de incrementar el control de l@s am@s sobre el resto de la humanidad en nuestras vidas diarias, la clase explotada puede ahora ser mejor comprendida como aquell@s excluid@s de este conocimiento especializado y asà de la participación real en el funcionamiento del poder. La clase dominante está, por lo tanto, constituida por aquell@s que participan en el funcionamiento del poder y eluso real del conocimiento tecnológico especializado. Por supuesto éstosson procesos en curso, y los lÃmites entre l@s incluid@sy l@s excluid@s pueden, en algunos casos, ser escurridizos mientras un creciente númerode personas se ha proletarizado - perdiendo la capacidad que pudieran habertenido de decisión sobre sus propias condicionesde existencia.
Es importante señalar que aunque esas nuevas tecnologÃas están pensadas para dar a l@s am@s el control sobre l@s excluid@s y sobre la riqueza material de la Tierra, ellas mismas están más allá de cualquier control de los seres humanos. Su inmensidad y la especialización que requieren se combinan con la imprevisibilidad de los materiales con que están constituidos -partÃculas atómicas y sub-atómicas, ondas de luz, genes y cromosomas, etc.- para garantizar que ningún ser humano por si solo pueda entender completamente como funcionan. Estoañade un aspecto tecnológico a la ya existente precariedad económica que la mayorÃa de nosotr@s sufrimos. Sin embargo, esta amenaza del desastre tecnológico más allá del control de cualquiera también sirve al poder para controlar a l@s explotad@s- el temor a más Chernobils, monstruos diseñados genéticamente o escapesde enfermedades fabricadas en laboratorios, etc., mueve a la gente a aceptarel mandato de l@s llamad@s expert@s, quienes han demostradosus propioslimites una y otra vez. Además, el Estado -que es responsablede cadauno de esos desarrollos tecnológicos por medio de su aparato militar -puedepresentarse a sà mismo como un seguro contra el desenfrenado·abuso· corporativo de esta tecnologÃa. Asà estemonstruoso, pesado, e incontrolable juggernaut sirve muy bien a l@s explotador@s en mantener su control sobre el resto de la población.¿Y que necesidadtienen ell@s de preocuparse sobre los posibles desastres,cuando su riquezay poder les ha provisto con toda certeza de planes de emergenciapara su propia protección?.
Asà pues, la nueva tecnologÃa y las nuevas condiciones de exclusión y precariedad que impone a l@s explotad@s debilita el viejo sueño dela expropiación de los medios de producción. Esta tecnologÃa -controladora y fuera de control- no puede servir a ningún propósito realmente humano y no tiene lugar en el desarrollo de un mundo de individuos libres para crear sus vidas como deseen. Asà que las utopÃas ilusorias de l@s sindicalistas y marxistas no nos son útiles ahora. ¿Pero lo fueron alguna vez? Los nuevos desarrollos tecnológicos se centran especÃficamente hacia el control, pero todo el desarrollo industrial ha tenido en cuenta la necesidad de controlar a l@s explotad@s. La fábrica fue creada con el fin de poner a l@s productor@s bajo un techo para regular mejor sus actividades; la lÃnea de producción mecanizó esta regulación; cada nuevo avance tecnológico en el funcionamiento de la fábrica puso el tiempo y los movimientos del trabajador aún más bajo control. Por tanto, la idea deque l@s trabajador@s podrÃan liberarse a si mism@s tomando los mediosde producción ha sido siempre un espejismo. Era un espejismo comprensible cuando los procesos tecnológicos tenÃan la manufactura de bienes como su objetivo primario. Ahora que su objetivo principal es tan claramente el control social, la naturaleza de nuestra lucha real deberÃa estar clara: la destrucción de todos los sistemas de control - por tanto del Estado, el capital y su sistema tecnológico, el fin de nuestra condición proletarizada y la creación de nosotr@s mism@s como individuos libres capaces de determinar como viviremos. Contra esta tecnologÃa nuestra mejor arma es la que l@s explotad@s han usado desde el principiode la era industrial: el sabotaje.
Este texto fue publicado en castellano en Ecotopia nº2