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Commentary :: Autonomía/Autoorganización

Yamakasi y Parkour: traza tu camino hacia los otros

Hablamos en Decondicionamiento de un fenómeno extendido en estos últimos años por el mundo entero: el grito emancipatorio que suponen las disciplinas del Parkour y Yamakasi surgidas en los “banlieu” (barrios marginales) franceses, encarnadas en el afán de los “trazadores” de inventar nuevos caminos más allá de los que se les han impuesto.
"Necesitamos una disciplina popular. Diría incluso… que ‘aquellos que nada tienen sólo tienen su disciplina’. Los pobres, los que no cuentan con medios financieros ni militares, los que carecen de poder, lo único que tienen es su disciplina, la capacidad de actuar en conjunto. Esa disciplina es ya una forma de organización." [Alain Badiou]




Introducción . . .[/size]

Término proveniente del francés "parcours" (recorrido), el parkour es una disciplina que originalmente es concebida como cercana a lo deportivo, en la que traceurs y traceuses (practicantes respectivamente masculinos y femeninos, literalmente "trazadores") buscan el desplazamiento por el medio superando sus limites personales, yendo más allá de los caminos ya trazados por otros para que uno recorra. Esto necesitará de una fuerte preparación física, ya que son habituales los saltos -hasta entre edificios-, escalada, suspensión, pasavallas, etcétera…

El objetivo es ir más allá toda barrera marcada, tanto en lo que respecta a los miedos y actitudes personales, como en lo que implica al ámbito puramente físico. Consiste, según Sèbastien Foucan, en una filosofía de vida que implica seguir tu camino superando los obstáculos encontrados, en lugar de tomar la actitud habitual en la gente de rodearlos.

Se lo llama "disciplina", porque no se considera un deporte, ni se pretende: la diferencia esencial que lo separa de este, es que se rechaza todo concepto competitivo en favor de la cooperación.

Pero los orígenes del Parkour, son bastante discutidos.

Por un lado, tenemos la teoría que sitúa al Parkour como origen y a los Yamakasi como una rama derivada. Aquí, el mito de los orígenes se centra en un sólo hombre: el bombero y militar francés David Belle, nacido en 1973. Lo que sabemos de él, es que aprendió de su padre Raymond Belle el "método natural" del ejército francés (consistente en aprender los modos más utiles para desplazarse en el medio en que se esté), y que tanto él como su hermano fueron rescatadores de alto nivel de los bomberos franceses. Destacaba ya a los 14 años en atletismo, gimnasia y artes marciales, y cuando a los 15 años se trasladó a Lisses (París) se hizo amigo de un grupo de gente que tras seguirle (según aseguran los partidarios de Raymond Belle) se convertirían en los Yamakasi (Yann Hnautra, Frédéric Hnautra, David Malgogne, Sébastien Foucan y Kazuma), que sería una rama derivada del Parkour.

Esta teoría del individuo fundador cuadra con el sesgo ideológico individualista propio de la autosuperación que se da habitualmente aquí, pero hay otra teoría que no sitúa todo en una sóla persona, sino en un ambiente en particular, propicio al desarrollo de Parkour y Yamasaki como expresiones culturales de una realidad más profunda.

Así, la otra teoría de los orígenes de esta disciplina desplaza la fuente de la que todos parecen beber, y en lugar de situarla en el ejército francés, resta crédito a David Belle y afirma que procede de los banlieu (suburbios) franceses. Traza el origen etimológico de "Ya-masaki", que significa "hacerse fuerte" en el lenguaje lingala, y disemina la invención del Parkour entre los jóvenes inmigrantes de los banlieu, desplanzando así también el origen parcialmente al continente africano. El Parkour sería aquí una derivación del Yamakasi, y le debería a este su éxito.

Si algo nos deja claro este discurso enfrentado por los orígenes, es la división en dos ramas que se pretenden hegemónicas. ¿Hay diferencias de planteamiento? Así parece ser, cuando se consultan las definiciones aceptadas de ambos fenómenos:

Por un lado lo que se llama propiamente Parkour, donde según David Belle "el aspecto físico es superar todos los obstáculos en tu camino como lo harías en una emergencia. Quieres desplazarte de tal modo que, con cualquier movimiento que tengas que usar, obtengas la ventaja sobre alguien o algo, ya sea escapando de él o persiguiéndolo."

En el caso de los Yamakasi, hay un énfasis específico en lo estético, y lo importante es la libertad de movimiento entre dos puntos (mientras que el Parkour se enfoca a la eficiencia del movimiento, sin el énfasis estético). Así, idealmente se llevan a cabo en el Yamakasi trucos y volteretas que no se realizarían en un Parkour tomado en sentido estricto.

Sin embargo, lo cierto es que atendiendo a estas definiciones, mucho de lo que habitualmente se considera "Parkour", que es el término de uso común, tiene el aspecto profundamente estético que se supone pertenece al Yamakasi, y no se detiene en una fría eficiencia militar. ¿Quizá es que hay que buscar la tensión entre ambos conceptos y la discusión sobre los orígenes en otro punto, y no en el enfrentamiento entre lo eficiente y lo estético?

La dimensión social del Yamakasi y del Parkour "el_venezolano (monosurbanos)"](sobre por qué Parkour no es un deporte) Todos los deportes son competitivos. En el parkour la unica competencia es contigo mismo

En el discurso que fundamenta el origen (y "pureza") del Parkour en David Belle y las prácticas del "método natural" militar del ejército francés, encontramos una insistencia en particular en la despolitización del fenómeno, evitando tomar en consideración el que se halle su origen en los barrios marginales franceses, los banlieu, y la situación de sus inmigrantes que ya estalló en 2005 en aquella conocida quema de coches en que la policía francesa bloqueó el paso a los barrios de las clases medias y altas, para que la explosión de violencia no afectara más que a las clases bajas.

La entrada fuertemente sesgada hacia la teoría del origen en David Belle en la wikipedia española, escrita a partir de textos provenientes de la principal comunidad Parkour en castellano (Monos Urbanos) puede ser un ejemplo revelador. Se dice aquí que "Para los que siguen la idea 'original' de Parkour, no se trata de espectáculo, no se trata de dinero, no es ningún tipo de vandalismo. La idea fundamental es la autosuperación.".

Es en este sentido es interesante, porque si seguimos el desarrollo de tal concepto de Parkour, este se entiende por sus practicantes como algo más allá de "dar cuatro volteretas", como una forma de enfrentarse a la vida. ¡No te ganas el título de traceur por dar unos saltos!. Poco a poco vamos extrayendo la consideración político-social en tales cálculos, aunque de momento estemos hablando tan sólo de actitudes personales. Así lo explica xxDaneexx en monosurbanos:

"xxDaneexx" :Yo considero que ya eres un traceur cuando no solo superas todos los obstaculos en tu camino diriamente, si no ya también cuando cualquier problema o complicacion la superas y sigues con tu camino, por ejemplo un examen, un problema con tu novia, etc etc, se vuelven obstaculos en tu vida, y como traceur buscas la manera de superarlos. Mas aparte tu mentalidad cambia y todo lo que ves le encuentras una utilidad, no hay obstaculo ni tan pequeño ni tan grande. Al menos eso para mi es ser un traceur.

Es precisamente a través de esta forma de discurso que regresa tal tensión política; el paso a la superación afectando al entorno social (y no sólo las cosas de uno) es muy corto , y allí se encuentra precisamente lo que une (y separa), lo que tensa y vitaliza, a la dualidad Parkour/Yamakasi. Para resolver tal tensión podríamos tomar las afirmaciones de Sarge, administrador de la comunidad de Monos Urbanos, respondiendo al usuario citado anteriormente en una conversación que planteaba las diferencias entre un traceur y un ladrón:

"Sarge" :La gran diferencia entre un buen traceur y el ladrón que comentaban, radica en otra cosa básica, ya que el ladrón bien puede ser alguien que cumpla con los puntos que mencionaron, que le ha costado llegar a ser lo que es, también tuvo que enfrentar toda clase de obstáculos, así que un punto extra que agregaría sería el hecho de que para ser traceur DEBES ser una mejor persona en todos los sentidos, una mejor persona para contigo mismo, es decir, saber que lo que haces es para SUPERARTE física, mental y espiritualmente, que además también lo haces para ser ÚTIL con la gente que te rodea y la sociedad.

En cualquier caso, no se trata de una perspectiva contradictoria: en este discurso, el característico de las ramas que derivan de la teoría de la fundación del Parkour por parte de David Belle, ciertamente más allá de lo militar y la disciplina, la utilidad y servicio públicos son el eje "político" esencial. Según el propio David Belle:

Me gustaría llamar su atención a esta como podría ser la cosa más importante que aprendí de hablar con David, ya que esto parece haberse perdido en nuestra comunidad. Parkour es ayudar a la gente. Con la formación y los conocimientos que obtenemos de Parkour, llegamos a ser útiles y podemos ayudar a otros. La gama de situaciones en las que nos hacemos útiles es amplia. Podemos ayudar a salvar a alguien atrapado dentro de un edificio en llamas. O ayudar a otro traceur de progreso a lo largo de una pared a fin de que ese traceur pueda convertirse en útil. Tenemos que compartir con los demás lo que aprendemos, las maneras de entrenar, y los conceptos útiles.


¿Y los banlieu?

Mientras que en los países de habla castellana es a primera vista la rama des-ideologizada de David Belle la más extendida, en otros países no sucede necesariamente así.

Vayamos pues a buscar con más profundidad a Francia, donde se da en sí el fenómeno de los barrios pobres de inmigrantes en los que todo esto nació y se desarrolló. Un primer punto de interés, es que aquí encontramos el término "Yamakasi" en el título de la única producción cinematográfica conocida centrada en este fenómeno (sin contar Banlieu 13), realizada en 2001 por Luc Besson ("El Quinto Elemento", "León"): se trata de "Yamakasi - Les samouraïs des temps modernes" (Yamakasi - Los samurais de los tiempos modernos). Acá encontramos caracterizada precisamente aquella dimensión que nos faltaba en la corrección política anterior: se nos describen ya en la sinopsis de la productora como "chicos que no creen en ley alguna, odiados por la policía de París pero ídolos de la juventud, que encuentran un reto irresistible las puertas cerradas y los carteles que prohíben pasar".

Intentan entrenar de madrugada en sus barrios, evitando a la policía y con los vecinos confundiéndoles con ladrones, hasta que el pequeño Djamel herido de gravedad necesita de una carísima operación: para ello los protagonistas utilizarán sus habilidades. ¿Cómo reunir el medio millón de francos que su familia no puede pagar, y que nadie podría reunir en una barriada deprimida francesa de principios del Siglo XXI?. Si hay que traspasar la línea de lo legal, si es necesario robar al rico porque quien es pobre no puede pagar en este caso por los necesarios cuidados médicos, y no tiene más herramienta que aquello que ha logrado mediante su disciplina,…

No se trata pues de protagonistas con superpoderes inalcanzables. No se trata de los enfermizos superhéroes protofascistas que imparten justicia cooperando con el Estado, siquiera mediante su propia ética.

No es Spiderman, es alguien que, superándose, realmente está trepando por las paredes,…

…y todos pueden ser superhéroes.

Los movimientos pueden ser llevados a cabo por gente común, sin efectos especiales, sin CGI ni pantallas azules: entrenar duro, autodisciplina, afán de superación y de entrega, sin competición sino cooperando, con una fuerte ética en torno al servicio a los otros: y esta filosofía, extendiéndose a todos los ámbitos personales que van más allá de lo físico.

Y si en "Yamakasi" los protagonistas roban haciendo uso de sus habilidades a los siete ricos directores de la compañía que les cobrará el medio millón de francos por el corazón, no hay un imperativo moral de autoridad alguna que vaya a detenerles. Las reglas, al menos en la caracterización cinematográfica de Luc Besson que recuerda el origen de clase del Parkour/Yamakasi, las ponen estos nuevos samurais que escriben su propia ética dirigida hacia el servicio a los demas, y que ignora las leyes del poder escritas tan sólo para favorecer al que tiene. (Irónicamente, en la historia japonesa traceurs y traceuses en realidad se parecerían más bien a los bomberos que se ganaron el respeto público por su servicio y se opusieron a la arbitrariedad del dominio de los Samurai).

Las críticas más reaccionarias a la película, consideran a los protagonistas ladrones y extorsionadores, que se saltan las leyes (¡y en particular las del mercado!). ¿Qué pasaría si todo el mundo hiciera algo así para poder pagar sus operaciones?. ¿Cómo se obtendrían beneficios?. Pero sobre todo, ¿qué debacle tendríamos si esta "ética" personal estuviera por encima de las leyes que regulan nuestra convivencia? La respuesta, se podría formular así: generalizada tal ética, tal énfasis en la entrega a todos, se podría fabricar un lugar sin Mercado.


Parkour, Yamakasi… ¿politizados?

Llegados a este punto, me surge inevitablemente al escribir la cuestión: ¿estoy politizando todo esto por mi cuenta? ¿Estoy superponiéndole un sesgo político en particular?

Ante una acusación así, me defendería en cuanto que no se trata de algo que yo añada, sino precisamente de lo que subyace a este fenónemo. Al deconstruirlo, uno llega a una raíz social que no puede ser ignorada.

Creo que no se trata de politizar, sino de situar este movimiento en sus verdaderos orígenes, en el ambiente y las circunstancias que lo han hecho surgir. Precisamente, lo injusto sería quedarse en lo superficial y afirmar: "sí, estos chicos hacen volteretas espectaculares" o incluso reducirlo a "consiste en una filosofía de vida de autosuperación". Lo injusto, lo inaceptable, sería arrebatarle al Parkour y al Yamakasi las circunstancias sociales de las que surge, que lo condicionan, en las que se desarrolla, y dejarlo en cuatro volteretas espectaculares. Por ello considero necesario destacar cuáles son estas circunstancias, y extraer consecuencias de todo ello: no se trata de cubrirlo con una dimensión política, sino de destacar precisamente la que ya tiene.

Esta disciplina, que se ha popularizado con grupos organizados que entrenan en todo el mundo, tiene sus orígenes en las barriadas de inmigrantes más pobres de Francia. Precisamente en las mismas que fueron protagonistas en 2005 de una serie de acontecimientos de rabia destructiva que dieron también la vuelta al mundo: las quemas masivas de coches como brote irracional sin canalizar, como síntoma de la frustración generada por la profunda situación de marginalidad a la que los habitantes de los banlieu están sometidos.

La crítica conservadora y represiva sobre las quemas de coches plantea a quienes defienden a los marginales: ¿es esto lo que quieren los que buscan un cambio? ¿Estos brotes de violencia? ¿Esa es vuestra revolución?

La respuesta es sencilla: tales brotes de violencia contra la propiedad, que con la policía protegiendo la propiedad de las clases medias y altas no fue más que auto-destructiva, no son un fin en sí de tipo "revolucionario", sino que son precisamente las consecuencias de la desesperación generada en los excluídos por el sistema, que cercena para ellos todos los caminos.

En el Parkour, hallamos precisamente la faceta constructiva de los barrios marginales franceses, que complementa a la destrucción de los coches calcinados: se trata de la interminable lucha por trazar -traceurs y traceuses- nuevos caminos que les lleven superar la desesperanza en que se encuentran sumidos, precisamente mediante lo único de lo que no han sido desposeídos: su disciplina y su voluntad.

A causa de la grandeza de las ansias emancipatorias que retumban en los banlieu franceses, jóvenes de todos los continentes practican ahora Parkour o Yamakasi, emulando así a los primeros traceurs y traceuses que soñaron con trazar nuevos mundos más allá del que se les había impuesto.



"Vayamos a otro lugar distinto del lugar en donde estamos. Inventemos caminos. Eso es algo muy importante también. En la experiencia de Mayo del 68 francés, quizás el punto más importante de todos fue que la gente inventó trayectos, caminos que no existían. Por ejemplo el camino que iba de la universidad a la fábrica, o quizás el trayecto que iba del departamento burgués al mercado popular. Inventaron esos trayectos.

Entonces, creo que tenemos que recuperar esta idea y amplificarla. Tenemos que inventar trayectorias que no son las del mundo en el cual estamos."


[Alain Badiou]


 
 
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Re: Yamakasi y Parkour: traza tu camino hacia los otros

Interesante... También hay usos de la capoeira similares... No ya la historia de su origen ligado a los esclavos africanos, y su prohibición oficial durante años en Brasil, sino el uso consciente que hacen de ella como entrenamiento y disciplina física y como medio de sociabilidad por ejemplo en los barrios mexicanos.
 

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